Reproduccion y crìa



Reproduccion y Cria

Como haras, nuestra principal actividad es la reproducción y cría de caballos árabes y angloárabes. En busca de lograr un caballo deportivo, seleccionamos cuidadosamente nuestro plantel de yeguas madres, así como nuestros padrillos, apoyándonos en una genética probada y eligiendo ejemplares de muy correcta conformación. Para la reproducción, contamos con un profesional veterinario permanente, a cargo de un laboratorio de extracción y congelado de semen. Esto nos permite elegir, tanto monta natural, como inseminación con semen fresco, enfriado o congelado. Nuestro equipamiento de diversas mangas de tacto y ecógrafo nos permite hacer un cuidadoso control de ciclos y de preñez, tanto en nuestras propias yeguas como en aquellas que vienen a servicio con nuestros padrillos. Hemos incorporado también las técnicas de trasplante embrionario, método que aplicamos tanto en yeguas de avanzada edad como en yeguas en actividad deportiva. Contamos con una infraestructura adecuada para una crianza sana y natural de los potrillos, bajo el manejo de personal idóneo y experimentado. Enfatizamos particularmente el buen trato hacia el caballo, buscando desarrollar en él su confianza y docilidad.

Reproducción y cría

Endurance

Solo aquellos productos que demuestran durante su doma, contar con las condiciones necesarias para desafiar un deporte tan exigente como el endurance (salud física absoluta, buena recuperación cardio-respiratoria, rusticidad, personalidad y disposición mental para superar esfuerzos, etc.), son iniciados en el lento camino de hacerse “enduristas” de largas distancias. Comenzarán con las distancias más cortas a velocidades cómodas, poco a poco aumentando ambas cosas, siempre respetando prudentes descansos. Nuestro objetivo básico al entrenar y competir, es formar nuestros caballos jóvenes en el deporte, luego de terminada su doma. El entrenamiento para endurance, se lleva a cabo según las circunstancias de cada caballo, aumentándolo paulatinamente, a medida que progresa en su estado físico. Las primeras competencias sólo buscan enseñar al caballo todo lo relativo al endurance: viajar en un trailer dejando la seguridad de su hábitat, alojarse en establos desconocidos, verse rodeado de mucha gente, de muchos otros caballos, correr entre muchos, etc. No es la velocidad de la carrera lo que nos interesa, sino iniciar al equino con un mínimo stress, para que tome confianza en esta nueva actividad. Siguiendo las normativas de la Federación Ecuestre internacional, aumentamos la distancia, sucesivamente, hasta llegar a 120 km, a lo largo de 2 años, siempre adaptando el caballo con varias carreras a cada nueva distancia. Recién aquí, en un óptimo estado de salud, podemos correr buscando velocidad. Muchas veces consideramos prudente permitir descansos por un par de meses, para descomprimir la exigencia física de un entrenamiento riguroso en caballos jóvenes.

Atalaje

Esta actividad es realizada en forma cotidiana con los caballos que Eduardo Romero Oneto compite a lo largo del año. Particularmente este deporte requiere de un adecuado entrenamiento para construir la musculatura necesaria a sus exigencias. Además, el trabajo de adiestramiento, para lograr luego la precisión en las figuras y la correcta suspensión y flexión longitudinal y lateral, necesita de una rutina de trabajo a la cuerda y atalajados.